El 14 de febrero de 1831 murió fusilado el general Vicente Guerrero, a los 48 años. De raíces afrodescendientes, nació en Tixtla, Intendencia de México (hoy, el estado que lleva su apellido), el 9 de agosto de 1782. Fue víctima de una traición de Agustín de Iturbide. Este 14 de febrero, sumarán 190 años que Vicente Guerrero no está en cuerpo, pero su legado de heroicidad, justicia y equidad acompañan a nuestra nación. Tras la muerte del general Morelos, asumió la conducción del movimiento insurgente y, en su breve paso por la presidencia expidió el decreto sobre la abolición de la esclavitud.